El 1 de julio de 2026, Google actualizó los Términos de Servicio de Google Ads para autorizar de forma explícita que sus sistemas automatizados generen, seleccionen y optimicen elementos de campaña en tu nombre, sin que tuvieras que iniciar sesión, aceptar nada ni hacer ningún cambio en tu cuenta. El cambio entró en vigor solo, y al mismo tiempo que amplía lo que Google puede hacer con sus propios sistemas de IA, mantiene intacta tu responsabilidad como anunciante sobre cualquier campaña o anuncio que resulte de esa automatización.
Es un cambio legal, no una función nueva que puedas activar o desactivar, y por eso es más importante que la mayoría de los lanzamientos de producto que cubrimos normalmente. Este artículo explica qué dice exactamente la nueva cláusula, qué opina la industria al respecto, y qué deberías revisar en tu cuenta antes de asumir que nada cambió porque no viste ninguna notificación.
¿Qué cambió exactamente el 1 de julio de 2026?
Google modificó los Términos de Servicio de Google Ads para reflejar cómo pueden usarse los datos que proporciona el anunciante dentro de sus herramientas de IA y automatización, mientras refuerza al mismo tiempo la responsabilidad del anunciante sobre la supervisión de sus campañas. El cambio aplica únicamente a cuentas de Google Ads, no afecta a otros productos de Google como Workspace o Cloud Identity, y no requirió ninguna acción del anunciante para entrar en vigor.
Tres cambios concretos componen la actualización. Primero, un lenguaje ampliado que explica cómo los datos que tú aportas pueden usarse a través de las funciones de Google Ads para mejorar el rendimiento de campaña. Segundo, una aclaración de que la información que escribes en experiencias conversacionales y herramientas similares dentro de Google Ads puede ser utilizada por los sistemas de Google. Tercero, disposiciones actualizadas sobre las URLs y cuentas que autorizas a Google a acceder y rastrear para la configuración automatizada de campañas.
Google presenta estos cambios como un soporte necesario para el uso creciente de automatización e IA dentro de su plataforma publicitaria. La empresa no está ocultando la intención: está formalizando por escrito una autoridad que sus sistemas ya venían ejerciendo de forma creciente, y cerrando la ambigüedad legal sobre hasta dónde llega esa autoridad.
¿Qué autoriza la nueva cláusula en términos prácticos?
La nueva cláusula autoriza a Google y sus afiliados a servir anuncios utilizando funciones automatizadas para formatear, seleccionar o generar objetivos, anuncios o destinos en nombre del anunciante, sin necesidad de una aprobación explícita previa para cada acción individual. Es un cambio de fondo frente al lenguaje anterior, que en general planteaba que Google ofrecía herramientas para ayudar al anunciante a generar objetivos, anuncios o páginas de destino, dejando más espacio explícito para activar o desactivar funciones de automatización según prefirieras.
La diferencia se siente mejor con un ejemplo. Antes, cuando Google sugería un título o una landing page generada automáticamente, la relación implícita era de propuesta y aceptación: Google proponía, tú decidías si lo usabas. Con el nuevo lenguaje, la autorización para que el sistema formatee, seleccione o genere esos elementos ya está dada por default como parte de usar la plataforma, y lo que se mantiene explícito no es tu permiso previo, sino tu obligación de revisar el resultado después.
Esta sección se sostiene por sí sola: si alguien te pregunta qué cambió realmente en los Términos de Servicio de Google Ads en julio de 2026, la respuesta corta es que Google ya no necesita pedirte permiso puntual para que su IA genere elementos de campaña, y tú ya no tienes la misma capacidad explícita de optar por quedarte fuera.

¿Sigues siendo responsable de lo que la IA genera en tu cuenta?
Sí, y esa es la parte del cambio que más debería importarte. Los nuevos términos mantienen, casi sin cambios, que el anunciante sigue siendo responsable de las campañas y los elementos publicitarios que resulten de esa automatización, incluso cuando fue el propio sistema de Google el que los generó, seleccionó o formateó. En otras palabras, Google gana más autoridad de ejecución mientras tú conservas toda la responsabilidad de supervisión.
En concreto, los términos actualizados exigen dos cosas del anunciante. Primero, asegurarte de que tienes los derechos necesarios sobre cualquier información, contenido, URL u otro dato que le proporciones a Google Ads. Segundo, seguir revisando, aprobando, editando o eliminando las campañas y los elementos publicitarios que puedan generarse automáticamente a través de las herramientas de Google. La palabra clave es «continuar»: no es una responsabilidad nueva, pero ahora aplica sobre un volumen de generación automática mayor que antes, sin que tú hayas dado un consentimiento explícito específico para cada pieza.
Para una agencia de Google Ads como JP Director, esto no cambia el proceso que ya aplicamos con nuestros clientes, pero sí cambia el peso de por qué ese proceso importa. Si tu flujo de trabajo no incluye una revisión sistemática de lo que Google genera automáticamente en tu cuenta, ya no puedes argumentar que la plataforma no te dio la oportunidad de intervenir. Legalmente, esa oportunidad de revisión es ahora tu responsabilidad explícita, no una cortesía de la plataforma.
¿Qué dicen los críticos de la industria sobre este cambio?
No todos los profesionales de PPC ven este cambio como algo neutral. Anthony Higman, fundador de AdSQUIRE, argumentó que los términos actualizados erosionan dos de lo que considera los pilares centrales de Google Ads: relevancia y control. Señaló específicamente el nuevo lenguaje que autoriza a Google a usar funciones automatizadas para formatear, seleccionar o generar objetivos, anuncios y destinos en nombre del anunciante, mientras el anunciante sigue siendo responsable del resultado.
Higman también cuestionó el impulso más amplio de Google hacia la automatización basada en IA, señalando que los términos anteriores le daban al anunciante oportunidades más explícitas de optar por activar o desactivar funciones automatizadas. Su lectura es que esta revisión, junto con cambios en las disposiciones de responsabilidad y arbitraje en algunas regiones, marca un desplazamiento continuo de la autoridad de decisión, que pasa del anunciante hacia los sistemas de Google.
Esta crítica no significa que el cambio sea necesariamente perjudicial para todos los anunciantes. Para cuentas bien gestionadas, con procesos de revisión sólidos y datos de conversión limpios, la automatización ampliada puede seguir siendo una ganancia neta de eficiencia. El punto de la crítica es distinto: es una advertencia sobre qué tan fácil es que un anunciante sin ese proceso de revisión pierda visibilidad de lo que realmente se está publicando en su nombre.
¿Qué información tuya cubre exactamente este cambio?
El cambio cubre tres categorías de información: los datos que ya aportas a las funciones de Google Ads para mejorar el rendimiento de campaña, lo que escribes dentro de experiencias conversacionales y herramientas similares de Google Ads, y las URLs y cuentas que autorizas a Google a rastrear para configurar campañas de forma automática. Si usas alguna herramienta conversacional dentro de Google Ads, por ejemplo para generar ideas de campaña o resolver dudas de configuración, esas conversaciones ahora están explícitamente cubiertas como una fuente de datos que el sistema puede utilizar.
La parte de acceso a URLs y cuentas merece atención particular si administras varias cuentas de cliente. Cuando autorizas a Google a rastrear una URL o una cuenta para configuración automatizada, esa autorización ahora está definida con mayor amplitud dentro de los términos, lo que en la práctica significa que conviene revisar exactamente qué accesos le diste a Google para cada cuenta que administras, en lugar de asumir que el alcance es el mismo que cuando activaste esa función por primera vez.
Además de estos cambios centrales, Google introdujo actualizaciones específicas por región: revisiones en el lenguaje de acuerdos de arbitraje en ciertas jurisdicciones, nuevas referencias a tarifas operativas regulatorias que pueden aplicar a anuncios servidos en países específicos, y en Brasil, una aclaración sobre el rol de Google BR como la entidad autorizada para operar comercialmente el inventario publicitario. Si administras cuentas fuera de Colombia o Estados Unidos, vale la pena revisar si alguna de estas actualizaciones regionales aplica a tus clientes.

¿Qué deberías revisar en tu cuenta ahora mismo?
Lo primero que deberías hacer es dejar de asumir que este cambio no te afecta solo porque no recibiste ninguna notificación que exigiera tu acción. Como el cambio entró en vigor automáticamente el 1 de julio sin requerir aceptación, es perfectamente posible que estés operando bajo estos nuevos términos sin haberlo notado, y la responsabilidad de revisión que ahora recae explícitamente en ti no depende de que hayas leído el aviso.
En concreto, tres pasos. Primero, audita qué funciones de generación automática (títulos, descripciones, landing pages, targets) tienes activas en tus campañas, y confirma que alguien en tu equipo las está revisando de forma sistemática, no solo cuando algo se ve obviamente mal. Segundo, revisa qué accesos de rastreo de URL y cuenta le has dado a Google para cada cliente que administras, especialmente si trabajas con cuentas de distintos negocios bajo un mismo acceso de agencia. Tercero, si usas herramientas conversacionales dentro de Google Ads para planear campañas, ten presente que esas conversaciones ahora son explícitamente una fuente de datos para el sistema, no solo un espacio de borrador privado.
Para dimensionar esto con un caso ilustrativo, no una auditoría real sino un escenario típico, imagina una cuenta que llevaba meses con la generación automática de títulos activada sin que nadie revisara el historial completo de versiones publicadas, confiando en que el rendimiento agregado se veía bien. Una auditoría después de este cambio encuentra dos o tres títulos generados automáticamente que mencionan una promoción que ya venció hace semanas, publicados sin que nadie los hubiera aprobado de forma individual. Antes del 1 de julio, ese hallazgo se habría tratado como un descuido operativo. Después del cambio, es exactamente el tipo de revisión que los términos ahora exigen de forma explícita como tu responsabilidad, no como una buena práctica opcional.
Ya cubrimos con detalle el cambio de puja que llega el 17 de agosto de 2026, que junto con esta actualización de términos confirma la misma dirección: Google sigue moviendo autoridad de ejecución hacia sus propios sistemas, y sigue dejando la responsabilidad de supervisión del lado del anunciante. Si todavía estás definiendo qué tanto delegar en la automatización de Google, nuestra cobertura de qué cambia con AI Max en Google Ads es un buen punto de partida.
En JP Director tratamos este tipo de cambios de términos con el mismo rigor que un cambio de producto, porque legalmente lo son. Auditamos qué funciones de generación automática están activas en cada cuenta que gestionamos, documentamos qué se revisó y cuándo, y mantenemos la aprobación humana como el último paso antes de que cualquier elemento generado automáticamente quede publicado con el dinero real de un cliente.
Frequently Asked Questions
¿Tengo que aceptar los nuevos Términos de Servicio de Google Ads para que apliquen?
No. Los nuevos términos entraron en vigor el 1 de julio de 2026 de forma automática, sin necesidad de que el anunciante inicie sesión, acepte nada o realice ningún cambio en su cuenta. El hecho de que sigas usando Google Ads después de esa fecha implica que operas bajo los términos actualizados, aunque nunca hayas visto una notificación al respecto.
¿Puedo desactivar la autorización para que Google genere anuncios automáticamente en mi nombre?
Los términos actualizados ya no plantean la automatización como algo que requiere tu autorización puntual, sino como parte de cómo funciona la plataforma por defecto. Sin embargo, muchas funciones específicas de generación automática (como títulos generados por IA o landing pages automatizadas) siguen teniendo controles de activación y desactivación dentro de cada campaña. Revisar y ajustar esos controles individuales sigue siendo posible, aunque la autorización general de fondo en los términos ya no depende de ellos.
¿Qué pasa si un anuncio generado automáticamente por Google contiene un error?
Según los términos actualizados, el anunciante sigue siendo responsable de revisar, aprobar, editar o eliminar cualquier campaña o elemento publicitario generado automáticamente, sin importar que el sistema de Google lo haya creado. Esto significa que la responsabilidad de detectar y corregir un error, como información desactualizada o un mensaje que no representa bien a la marca, recae en quien administra la cuenta, no en Google.
¿Este cambio de términos afecta a mis campañas de Google Workspace o Google Cloud?
No. Los cambios anunciados en julio de 2026 aplican exclusivamente a cuentas de Google Ads y no afectan a otros productos de Google, incluyendo Google Workspace o Cloud Identity. Si administras esos productos por separado, sus términos de servicio no se modificaron como parte de esta actualización.
Última actualización: julio de 2026. Los Términos de Servicio de Google Ads pueden actualizarse de nuevo sin previo aviso destacado; verifica el estado actual directamente en la sección de políticas de tu cuenta de Google Ads.







